¿Quién dijo que para escuchar votos hay que esperar a estar de blanco?
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martes, 29 de junio de 2010
me lo dijeron a mi
"...menos mal que mi subscripción a ti ( esto es, a mí) es un contrato a un término indefinido, o diré mejor, a un término bien definido: TODA LA VIDA"
-S-M.Z.
¿Quién dijo que para escuchar votos hay que esperar a estar de blanco?
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martes, 8 de junio de 2010
We will dance
Perdóname la locura...pero...Pensaba que vivir es algo así como una danza….y pensaba también (y vuélveme a perdonar la otra locura) que para algunos es una danza frenética, para algún otro un vals y para muchos más, es simplemente un dejarse llevar por la música sin detenerse un instante para pensar si en verdad ESA es su música.
…y seguía pensando (ya no tienes porqué perdonar…solo aguanta un poco más) que la vida es una danza de por vida y que los escenarios no importan tanto, siempre y cuando se haya encontrado a la pareja de baile que es exactamente la que procurabas, sabiéndolo o no, en tus bailes en solitario. Aquella que te acompañará en todos los escenarios por los que transcurras y a quien solo soltarás cuando la música deje de sonar y ya la danza, que es la vida, llegue a su fin.
Chapman lo dijo menos cursi y en canción... la que he repetido toda ésta tarde de junio, mientras pensaba en...
SANTIAGO, a quien regalo ésta danza.
…y seguía pensando (ya no tienes porqué perdonar…solo aguanta un poco más) que la vida es una danza de por vida y que los escenarios no importan tanto, siempre y cuando se haya encontrado a la pareja de baile que es exactamente la que procurabas, sabiéndolo o no, en tus bailes en solitario. Aquella que te acompañará en todos los escenarios por los que transcurras y a quien solo soltarás cuando la música deje de sonar y ya la danza, que es la vida, llegue a su fin.
Chapman lo dijo menos cursi y en canción... la que he repetido toda ésta tarde de junio, mientras pensaba en...
SANTIAGO, a quien regalo ésta danza.
jueves, 29 de octubre de 2009
él
Tiene nombre de ciudad y arquea la ceja izquierda cuando sonríe. Nadie me enteró de su llegada, pero me atreví a intuirme parte de su salida, que presentí "nuestra".
Al azar, caprichoso, no atribuyo ni siquiera el primer encuentro que entre el sofá y las escaleras y un "mucho gusto" de boca y un "al fin llegaste" en el pensamiento se sucedieron rápido en sombra de terraza ajena.
Me confieso crédula de causalidad por parte del Soberano...y aún así.. y así aún, fue sin querer. O tal vez queriéndolo tanto que cuando llegó, la duda no encontró el menor de los huecos para asomar cabeza.
Así que sin precisar cuarentena que me evitaran males de los que me aterran, lo supe. Y sonreí sin miedo y arqueé mi ceja izquierda, y antes de despertar sin haberme siquiera dormido, tenía en mi mano, en mi dedo, el testigo de nuestro pacto.
El que cada día me anuncia que en el "Azar" con mayúscula me fue concedido, quien en un futuro -que muy pronto se me hace presente- será mi esposo, Santiago Martínez Zárate, por quien mereció la pena cada segundo de espera y quien hace del mundo (al menos del mío) un lugar más digno de ser vivido.
(Vídeo por: Santiago Martínez Zárate)
Gracias, Cariño, por invertir tu tiempo en editar nuestra historia.
Efesios 3:20
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